Cáritas alerta de una sociedad cada vez más fragmentada que deja personas atrás
La entidad acompañó durante 2025 a un total de 8.872 personas y destinó más de 2,8 millones de euros a la acción social
Cáritas Diocesana de Tortosa ha presentado este jueves la Memoria Social correspondiente al año 2025, en un acto presidido por el obispo de Tortosa, Mons. Sergi Gordo, y con la participación del director de la entidad, Didac Rodríguez. Un encuentro que ha servido para dar a conocer los principales datos sociales, la actividad desarrollada por los diferentes programas y los resultados económicos del ejercicio, expuestos por el secretario general de Cáritas Diocesana de Tortosa, Agustí Adell.
Bajo el lema «Elige amar. Elige comunidad», la memoria recoge la acción desarrollada durante el pasado año por las 32 Cáritas parroquiales e interparroquiales de la diócesis y pone el foco en una realidad que preocupa cada vez más a la entidad: el aumento de la fragmentación social, la precariedad y las dificultades de acceso a los derechos básicos.
Durante 2025, Cáritas Diocesana de Tortosa atendió a un total de 8.872 personas y 3.804 familias a través de sus 27 proyectos y programas de acción social. Del total de personas acompañadas, 2.480 fueron niños, niñas y adolescentes. La labor de la entidad fue posible gracias a la implicación de 604 personas voluntarias repartidas por toda la diócesis.
Durante su intervención, Agustí Adell detalló las principales magnitudes de la acción desarrollada durante 2025, destacando la atención a 8.872 personas, el acompañamiento a 3.804 familias y la inversión de 2.806.533 euros destinados a la atención y promoción de las personas más vulnerables del territorio, distribuidos en ámbitos como infancia y adolescencia, inserción laboral, personas mayores, atención psicológica a mujeres y personas sin hogar, entre otros.
Los recursos destinados directamente a la atención y acompañamiento de las personas ascendieron a 2.806.533 euros, una cifra que refleja el esfuerzo sostenido de la entidad para dar respuesta a las crecientes necesidades sociales del territorio.
Por su parte, el director de Cáritas Diocesana de Tortosa, Didac Rodríguez, advirtió que «vivimos en una sociedad que crece en algunos indicadores, pero que al mismo tiempo se fragmenta, deja personas atrás y debilita los vínculos que sostienen la vida». En este sentido, remarcó que cada vez son más las personas que, pese a tener empleo o esforzarse por salir adelante, continúan viviendo situaciones de vulnerabilidad e inseguridad. Y añadió: «El trabajo ya no es siempre garantía de dignidad, ni el esfuerzo personal asegura una vida con derechos».
La memoria señala especialmente tres factores que están condicionando la vida de muchas familias: la precariedad laboral, las dificultades de acceso a una vivienda digna y la situación de muchas personas migrantes que continúan atrapadas en procesos de irregularidad administrativa. Una realidad que, según Cáritas, dificulta la plena inclusión social y genera nuevas formas de exclusión.
En su intervención, el obispo de Tortosa, Mons. Sergi Gordo, recordó que «la fe cristiana solo es auténtica cuando se concreta en el amor, en el servicio y en la cercanía hacia quienes más sufren». También hizo referencia a la reciente encíclica Magnifica Humanitas del papa León XIV, que advierte de que «no podemos acostumbrarnos al sufrimiento de los demás ni vivir indiferentes ante las nuevas formas de exclusión y descarte. La caridad cristiana nace de reconocer la dignidad infinita de toda persona humana, creada a imagen de Dios y llamada a la comunión con Él».
El obispo Sergi Gordo quiso expresar también su agradecimiento a las personas voluntarias, a los profesionales, a las parroquias, comunidades cristianas, socios, donantes y entidades colaboradoras que hacen posible esta red de fraternidad y compromiso social en toda la diócesis.
La presentación de la Memoria Social 2025 coincide con la celebración del Corpus Christi, una jornada que recuerda el compromiso de la Iglesia con las personas más vulnerables y que este año invita a «elegir amar y elegir comunidad» como respuesta ante una sociedad cada vez más individualista y fragmentada.
- Presentació Memòria 2025









