Campaña

Esta Navidad cada portal importa

En muchos portales no hay mula, ni buey, pero hay muchas familias que no llegan a fin de mes. Ayúdalas a pasar unas fiestas con más luz y esperanza.

Esta Navidad, cada portal importa

Después de 20 meses de pandemia, queremos celebrar esta Navidad sin dejarnos absorber por las prisas, compras y grandes encuentros. Queremos celebrar y agradecer, pero también queremos tener presentes y muy cerca a todas las personas y familias que no llegan a fin de mes.

El tiempo de Navidad nos trae una nueva oportunidad para dejar nacer lo mejor que somos y compartirlo con el resto de las personas.

Parece que lo peor de la Covid ya ha pasado y somos testigos de las graves consecuencias que su paso ha dejado. La pandemia ha ensanchado una crisis que ya existía, y que ahora se hace más evidente. La pobreza ha llegado a muchos portales cerca de nuestra casa.

En el portal de Belén, que hace dos mil años vio nacer a un niño, no había gran cosa: un poco de paja, una pequeña hoguera y una cuna improvisada. Afortunadamente, con la ayuda de todas las personas que visitaron el establo, José, María y su hijo Jesús pudieron salir adelante.

Hoy se repite esta historia… y muy cerca de ti: en tu bloque de edificios, en tu portal o quizás al doblar la esquina. Afortunadamente, estas Navidades llegan como lo que son: un tiempo de esperanza, unión y solidaridad que sirve para hacer frente a una situación preocupante.

1 de cada 3 hogares con menores se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social en Cataluña.

Muchas familias se han visto superadas por la pandemia, y ahora, en estas fiestas tan esperadas, tenemos la oportunidad de hacer que sientan que no están solas y que hay que seguir luchando por seguir adelante.

Estas Navidades hablamos de portales, porque cada uno tiene su propia historia. Nosotros pensamos que cada persona importa, cada familia, cada vida. En muchos portales no hay mula, ni buey, pero hay muchas familias que no llegan a fin de mes.

Colabora y ayúdanos a mejorar su situación.

“Esta es la señal: encontraréis a un niño envuelto en pañales y acostado en un pesebre” (Lc 2, 12).