‘La familia es la clave’, un espacio de acompañamiento integral para fortalecer familias en situación de exclusión social
Esta iniciativa, activa desde el año 2012, ofrece un entorno seguro y acogedor donde las personas participantes pueden compartir experiencias, sentirse escuchadas y generar vínculos
Cáritas Diocesana de Tortosa impulsa el servicio ‘La familia es la clave’, un espacio de acompañamiento integral dirigido a núcleos familiares en situación de vulnerabilidad, con el objetivo de mejorar su calidad de vida y favorecer su autonomía.
El proyecto se dirige a realidades familiares diversas: familias monoparentales, abuelos y abuelas que cuidan a menores, o cualquier persona responsable del bienestar de una unidad familiar. Todas ellas comparten una situación de dificultad que requiere soporte, orientación y espacios de confianza.
‘La familia es la clave’, activo desde el año 2012, ofrece un entorno seguro y acogedor donde las personas participantes pueden compartir experiencias, sentirse escuchadas y generar vínculos. Se trata de un espacio colectivo de aprendizaje y crecimiento que fomenta el soporte mutuo y la creación de redes comunitarias, esenciales para hacer frente a situaciones de exclusión social.
El servicio trabaja desde una mirada integral, incidiendo en hábitos saludables y proporcionando herramientas prácticas para el día a día. Entre sus principales objetivos se encuentran promover la autonomía personal y familiar, mejorar la gestión económica, reforzar el bienestar emocional, fomentar una alimentación saludable y sostenible, y fortalecer las habilidades parentales y las relaciones familiares.
Asimismo, el proyecto pone especial énfasis en la participación activa de las familias y en su vinculación con el entorno. Se trabaja para hacerlas visibles en la comunidad —en escuelas, asociaciones y espacios vecinales—, favoreciendo así su inclusión social y la construcción de relaciones positivas.
Las sesiones se llevan a cabo semanalmente, con encuentros de una hora y media dinamizados por profesionales y personas voluntarias, que acompañan a los participantes en un proceso compartido de aprendizaje e intercambio de experiencias. Este trabajo conjunto permite identificar necesidades, acceder a recursos y generar un ambiente de confianza y esperanza.
Actualmente, el servicio está activo en Tortosa, la Aldea, la Ràpita y Vinaròs, con la voluntad de seguir creciendo y llegar a más territorios. ‘La familia es la clave’ se consolida así como una herramienta fundamental para prevenir la exclusión social y seguir combatiendo la pobreza desde la proximidad y el acompañamiento.






